Reseña inspirada por mi amigo de la infancia Junior Tama Franco, quién tiene una asombrosa memoria para recordar poesías que aprendió en la primaria del Colegio San José, pero esta en forma particular la recuerda con mucho cariño pues la recitaba en cada Día de la Madre.
Recuerdo que aprendíamos poesías para recitar a nuestras madres, pero la verdad no recuerdo ninguna. Y no estoy seguro si yo alguna vez cumplí con la tarea encomendada.
A mi madre
(Atribuido a Juan Burghi)
Mamita cariño, mamita dulzura, divina ternura, sonrisa de Dios. ¡Qué lindos tus ojos, tus manos qué bellas!, parecen estrellas caídas por Dios.
Yo sé que te debo la flor de mi vida, mamita tan mía, perfume de amor. Yo sé que en el mundo sin ti moriría, sin ti yo sería rosal de dolor.
Mamita tan mía, mamita regalo, recibe este abrazo de afecto filial. El cielo y la tierra te cantan hoy día, ¡mamita dulzura, mamita de amor!
La ternura hecha verso
"A mi madre" de Juan Burghi es mucho más que un poema infantil; es un himno a la gratitud y al amor incondicional. Su persistencia en el tiempo se debe a la capacidad del autor para capturar la pureza del sentimiento filial a través de un lenguaje directo y musical.
Estructura y Estilo
El poema destaca por su ritmo dactílico y rimas consonantes que facilitan la memorización y la declamación. Esta musicalidad es la que permite que personas como Junior lo recuerden décadas después de haberlo aprendido en tercer grado.
Simbología Divina: Burghi utiliza metáforas religiosas como "sonrisa de Dios" y "estrellas caídas por Dios" para elevar la figura materna a un plano sagrado.
Contraste Emocional: El autor contrapone la "flor de la vida" que recibe de su madre con la imagen de un "rosal de dolor" en su ausencia, subrayando la dependencia emocional y espiritual del hijo hacia la madre.
Impacto en la Declamación
Como bien mencionaba Junior en su anécdota, este poema es el "caballo de batalla" en los concursos escolares. No solo requiere voz, sino lenguaje corporal:
La entrega: El verso "recibe este abrazo de afecto filial" exige un gesto físico que rompe la barrera entre el orador y el público.
La pasión: La repetición de la palabra "mamita" crea un tono de letanía afectuosa que, cuando se declama con "el movimiento de los brazos" y el tono adecuado, suele conmover hasta las lágrimas.
El Legado de Burghi
Juan Burghi (argentino de origen uruguayo) fue un poeta de la naturaleza y las cosas simples. En esta obra, logra transformar un sentimiento universal en algo íntimo. Junior lo demostró al llevar este poema desde un aula de clase hasta una reunión con trabajadoras de una empresa eléctrica, demostrando que la poesía de la infancia tiene un poder de cohesión social único.
Dato curioso: Aunque el poema original usa "mamita regalo", la adaptación personal de Junior a "mamita regazo" es una evolución poética natural que refuerza el concepto de protección y refugio.
https://memoriasdeluiscarlo.blogspot.com/2026/02/a-mi-madre.html
*UNA POESÍA PARA NUESTRA MADRE *
Recordando con mi amigo Junior Tama la época en que aprendimos una declamación para reglar a nuestras madres en su día.