Una invitación a descubrir una historia que desafía al tiempo
En un mundo hiperconectado pero paradójicamente fragmentado, donde los vínculos afectivos suelen parecer efímeros y los proyectos de vida en común son cada vez menos frecuentes, existen testimonios que nos devuelven la certeza en la solidez del compromiso humano. La revista Expresiones de Diario Expreso nos regala una de esas crónicas imprescindibles: el retrato vivo de Nicolás Parducci y Alicia Miranda, una pareja de esposos guayaquileños que atesora más de seis décadas de amor ininterrumpido.
Leer este artículo no es simplemente repasar una biografía de longevidad conyugal; es sumergirse en la historia de dos auténticos pioneros que, impulsados por los vientos de renovación del Concilio Vaticano II a mediados de los años sesenta, asumieron el titánico desafío de estructurar los primeros cursos prematrimoniales en el Ecuador. Desde la traducción de manuales franceses hasta las históricas jornadas en los colegios San José y María Auxiliadora, Nicolás y Alicia transformaron su experiencia privada en una fecunda misión pastoral que ha marcado el destino de cientos de hogares en nuestra ciudad.
Bajo la agudeza periodística de María Verónica Vernaza G. y la intimidad visual capturada por la lente de Miguel Canales, este reportaje nos desvela las "lecciones de amor" prácticas y doctrinarias de los protagonistas. A través de sus páginas, la pareja nos comparte con extraordinaria lucidez el arte de discutir sin lastimarse, la importancia de la coincidencia de valores y la contundente premisa que rige sus vidas: “El amor que no se expresa se muere de inanición”.
Le invitamos a adentrarse en esta lectura profunda y conmovedora. Más que una reseña, es un reencuentro con un legado social y espiritual que sigue caminando por las calles de Guayaquil en el afecto de sus innumerables discípulos. Una historia necesaria, inspiradora y profundamente humana que merece ser leída y atesorada.
A partir del testimonio y la vasta experiencia de Nicolás Parducci y Alicia Miranda reflejada en la lectura, se pueden rescatar valiosas lecciones de vida que sirven de guía tanto para las parejas jóvenes como para la consolidación de cualquier proyecto de vida en común:
1. El amor es una acción diaria, no un sentimiento inercial
La lección central del reportaje nos recuerda que el amor no sobrevive por sí solo ni por el simple paso del tiempo; es un organismo vivo que requiere sustento diario. Los pequeños gestos cotidianos —un abrazo, una llamada, una palabra de afecto— son indispensables para evitar la "inanición" y el desgaste del vínculo.
2. El arte de escuchar con todo el ser
Para resolver los conflictos naturales de la convivencia sin lastimarse, la lectura enseña la necesidad de una comunicación profunda y empática. Esto implica activar una escucha integral que no se limite a oír las palabras, sino a mirar a los ojos y abrir el corazón para comprender verdaderamente la perspectiva y las razones del otro.
3. La generosidad de saber ceder
El éxito de una relación a largo plazo exige deponer el egoísmo. Una de las claves fundamentales para amar bien es la capacidad de ceder de manera consciente, pensando genuinamente en el bienestar y la felicidad de la persona amada por encima de los intereses individuales.
4. La importancia de la coincidencia en lo esencial
Antes de asumir un compromiso de por vida, es crucial la etapa del conocimiento mutuo y profundo. El error más frecuente es casarse sin conocer bien a la otra persona. Compartir principios, valores fundamentales y una misma fe dota a la pareja de un lenguaje común y de cimientos sólidos para edificar un proyecto compartido y superar las inevitables dificultades.
5. Proteger la prioridad de la pareja
La lectura ofrece una visión jerárquica clara para la estabilidad del hogar: la pareja es la base y la infraestructura sobre la cual se construye la familia. Aunque los hijos son una bendición, ellos crecen y eventualmente forman su propio camino; por lo tanto, descuidar la relación conyugal por la crianza es un error, ya que el vínculo inicial es el que debe permanecer.
6. Trascender a través del servicio a los demás
Finalmente, la vida de los Parducci-Miranda nos enseña que un matrimonio pleno no se encierra en sí mismo. Al transformar su experiencia en una misión pastoral y ciudadana que ayudó a cientos de parejas a reflexionar antes de dar el gran paso, convirtieron su amor en un legado social duradero que la comunidad sigue agradeciendo décadas después.

