La Última Estampida del Dios del Fútbol: El Epílogo de Messi en Guayaquil
El calendario marcaba el 7 de febrero de 2026, pero en el Estadio Monumental, el tiempo se había declarado en huelga. No era una noche de puntos ni de trofeos; era una cita con el destino. Lionel Messi, el hombre que domesticó al balón y lo convirtió en su extensión, caminaba sobre el césped de Guayaquil consciente de que sus huellas en suelo ecuatoriano estaban por ser dictadas por última vez.
El aire pesaba, cargado de la humedad del Guayas y de la ansiedad de cincuenta mil almas que no fueron a ver un partido, sino a presenciar un milagro. Y entonces, ocurrió.
El Relato de la Obra Maestra
Minuto 31. El balón, como si tuviera voluntad propia, buscó los pies del dueño de la zurda eterna. Messi lo recibió en el corazón del campo, pero no lo controló, lo acarició. Lo que siguió fue una coreografía de guerra y belleza.
Con un primer movimiento, desdibujó la marca, dejando tras de sí el rastro de quienes intentaron lo imposible: detener al viento. Arrancó en un slalom frenético, desafiando las leyes de la física. Los defensas de Barcelona SC, guerreros de mil batallas, se convirtieron en estatuas de sal, condenados a mirar cómo la sombra del '10' se filtraba entre sus filas con la elegancia de un fantasma.
Llegó a la frontera del área. El mundo contuvo el aliento. Frente a él, el arco; tras él, la historia. Con un latigazo seco, un trazo de pincel que cortó el aire húmedo de la noche, el balón salió disparado. No fue un remate, fue una sentencia. El esférico besó la red con un sonido que retumbó en cada rincón del país, un estruendo que gritaba: "Sigo aquí".
El Autógrafo de Dios
No hubo silencios tras el gol, sino un estallido de gratitud. El Monumental no gritó el tanto de un rival; celebró la última pincelada del artista más grande que haya pisado un campo de juego. Fue su mejor autógrafo: no escrito en papel, sino grabado a fuego en el alma de los presentes. Una firma invisible que nos decía que, aunque sus pies se alejen de nuestras canchas, su mito se queda a vivir para siempre en las gradas del Coloso del Salado.
Esa noche, el sol de Guayaquil no se ocultó; simplemente se detuvo a observar cómo el Mejor de Todos los Tiempos se despedía del Ecuador, dejándonos la certeza de que fuimos contemporáneos de un milagro.
El Último Vals en el Monumental
El ambiente en el "Coloso del Salado" era espectacular. Más de 55,000 almas se citaron no solo para alentar al Ídolo del Astillero, sino para rendir pleitesía a un hombre que ha redefinido el deporte. A sus 38 años, Messi pisó el césped con la parsimonia de quien sabe que ya lo ha ganado todo, pero con la chispa intacta de quien aún disfruta del juego.
La Descripción del Gol: "Puro Cine"
Corría el minuto 31 cuando el tiempo pareció detenerse. No fue un gol de empujarla; fue una obra de autor.
El Inicio: Messi recibió el balón cerca del círculo central. Con ese primer control orientado que es su marca registrada, eliminó la presión inmediata.
El Slalom: Arrancó en velocidad diagonal. Sosa intentó cerrarlo, pero un amague de hombro lo dejó fuera de combate. Báez y Carabalí salieron al cruce, pero Leo, en una baldosa, cambió el ritmo, dejándolos "sembrados" en el césped mientras la grada ya empezaba a levantarse de sus asientos.
La Ejecución: Antes de entrar al área, y ante la salida desesperada del arquero Contreras, sacó un remate cruzado con la zurda. El balón viajó con una rotación perfecta, besando la red lateral.
Incluso siendo un gol en contra de Barcelona SC, el Monumental explotó en un grito unánime. No se celebraba la caída del arco propio, se celebraba la existencia de la genialidad.
El Mejor Autógrafo de la Historia
Para quienes crecimos viéndolo, ese gol fue un regalo de despedida. Messi no necesitó firmar una camiseta para cada asistente; firmó la retina de todos con una jugada que resumió su carrera: control, aceleración, regate y precisión quirúrgica.
Fue un "cierre de círculo" poético. Ver a Messi marcarle al "otro" Barcelona, en una ciudad que respira fútbol como Guayaquil, se sintió como una última página escrita con tinta de oro en su historial por Sudamérica.
"Me voy con el corazón lleno de gratitud", dijo Leo al final, y lo cierto es que el sentimiento es mutuo. Ecuador fue testigo de su ascenso y, este febrero de 2026, de su vigencia eterna.
Fue una noche donde el resultado (2-2) pasó a segundo plano. Nos quedamos con la imagen de Leo levantando los brazos bajo el cielo de Guayaquil, dejando claro que, aunque se retire, su fútbol nunca se irá del todo.
Ficha Técnica: "El Partido de la Historia"
| Categoría | Detalle |
| Encuentro | Barcelona Sporting Club vs. Inter Miami CF |
| Fecha | Sábado, 7 de febrero de 2026 |
| Motivo | Partido Amistoso Internacional / Gira de Despedida |
| Estadio | Monumental Banco Pichincha (Guayaquil, Ecuador) |
| Asistencia | 55,000 espectadores (Aforo completo) |
| Resultado Final | Barcelona SC 2 - 2 Inter Miami CF |
Alineaciones
Barcelona Sporting Club (DT: Segundo Alejandro Castillo):
Portero: Contreras
Defensas: Carabalí, Rodríguez, Sosa, Pineida
Mediocampistas: Gaibor, Trindade, Díaz (C)
Delanteros: Preciado, Obando, Corozo
Inter Miami CF (DT: Gerardo Martino):
Portero: Callender
Defensas: Weigandt, Avilés, Kryvtsov, Alba
Mediocampistas: Busquets, Gressel, Redondo
Delanteros: Lionel Messi (C), Luis Suárez, Taylor
Incidencias del Partido
Goles:
0-1: ⚽ Lionel Messi (Min. 31) – Jugada individual desde mediocampo tras eludir a tres rivales y definir cruzado.
1-1: ⚽ Allen Obando (Min. 44) – Cabezazo tras centro de Damián Díaz.
1-2: ⚽ Luis Suárez (Min. 62) – Asistencia de Lionel Messi.
2-2: ⚽ Adonis Preciado (Min. 78) – Remate potente tras desborde por derecha.
Cambios destacados:
Min. 85: Lionel Messi sale del campo bajo una ovación de pie de todo el estadio (ingresa Benjamin Cremaschi).
Min. 70: Damián Díaz sale del campo aplaudido (ingresa Braian Oyola).
Estadísticas de Lionel Messi
Minutos jugados: 58'
Goles: 1 (La "Firma" en el Monumental)
Asistencias: 1
Remates al arco: 4
Efectividad de pases: 92%
Nota del autor: Este encuentro marca el cierre de una era para la afición ecuatoriana, siendo la última vez que el astro argentino disputa un partido oficial o amistoso en territorio nacional.
*"Hay goles que se gritan con el alma y otros que se agradecen con el corazón.*
El pasado sábado, el Monumental no solo fue testigo de un partido; fue el escenario del último autógrafo de Lionel Messi en Ecuador. Como barcelonistas, nos tocó ver nuestra red caer, pero también nos tocó la suerte de ver al mejor de la historia despedirse de nuestra tierra con una obra de arte.
No fue un gol contra nosotros, fue un regalo para nosotros.
Los invito ver el gol y leer mi reseña completa sobre lo que significó esta noche mágica en el Coloso del Salado.
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